Nave Lagoa

Cómo viajar a la región Oeste de Portugal y cómo pagar peajes electrónicos

En el año 1973 la compañía de ferrocarriles española Renfe hizo un anuncio televisivo en el que un padre salía de viaje de trabajo y mientras se despedía de sus hijos dormidos estos pensaban “Papá ven en tren”. Era una forma de transmitir la seguridad que ofrecían los trenes de aquella época frente a otros medios de transporte.

Lamentablemente, en la región Oeste de Portugal tenemos una infraestructura ferroviaria que parece todavía de la época de aquel anuncio, que no transmite ni tranquilidad ni tiempos de viaje razonables y que se ha quedado como opción muy secundaria para la mayoría de viajeros. En el año 2021 se ha anunciado una actualización de la infraestructura, que estará lista en 2023, pero que mantendrá tiempos de viaje superiores al autobús, por lo que ha sido recibida con cierto pesimismo. Desde aquí apelamos a las autoridades para que cada una a su nivel traten de impulsar y mejorar con más valentía esta infraestructura básica y de menor impacto contaminante.

Por ello, no es extraño que para los que vienen desde España y el norte de Europa la opción más habitual sea el coche, que sí tiene buenas autopistas por la mayoría de entradas. La A8, que recorre de norte a sur toda la región, ofrece además precios razonables y poca densidad de tráfico. Al ser una autopista de pago tradicional, se coge ticket al entrar y se paga fácilmente con tarjeta o efectivo en las casetas que hay en las salidas. Por el contrario, hay varias autopistas, como la A23, que recorre en diagonal el país, desde Guarda en el Norte, hasta Torres Novas en el Centro, que requieren de ciertos conocimientos previos ya que siguen el formato llamado de peaje electrónico. Para pagar en ellas, lo más sencillo es registrar el vehículo y la tarjeta de crédito por internet en esta página web oficial y a cada paso del coche por los pórticos electrónicos se nos cargará la cantidad correspondiente en nuestra tarjeta. También existe la posibilidad de comprar físicamente tarjetas pre-pago en las áreas de servicio y en las oficinas de CTT. Y también se pueden comprar online en este enlace esas mismas tarjetas pre-pago. Finalmente, hay algunas máquinas para hacer físicamente el registro del vehículo y de la tarjeta al llegar, pero únicamente están instaladas en cuatro entradas principales (Vilar Formoso A23, Viana do Castelo A28, Vilareal de Santo Antonio A22 y Chaves A24).

Para los que vienen de otros países más lejanos, el avión también ofrece buenas soluciones. Tanto el aeropuerto de Lisboa, a poco más de 45 minutos de la mayoría de puntos de la región, como el de Oporto a menos de dos horas, ofrecen gran cantidad de vuelos regulares y de bajo coste con destinos de medio y largo alcance. En temporada alta, las colas en el rent-a-car de los aeropuertos suelen ser una pesadilla y mucha gente busca otras fórmulas u oficinas alternativas para alquilar el vehículo pero esa historia da seguramente para una entrada propia.

Los más aventureros podrían pensar en soluciones en helicóptero, en avioneta o en autogiro, como hicieron los protagonistas de este bonito vídeo sobre la lagoa y la villa de Óbidos. Para ellos, la oferta no es muy extensa pero cubre la totalidad de la región, con pistas de asfalto en Torres Vedras, Fátima y Santarem y de tierra en Atouguia da Baleia, Óbidos y Lourinhã.

Así las cosas, quizás la solución ideal va a ser venir en catamarán a vela, en plan rollo Greta, que de puertos, pequeñas calas y kilómetros de playa sí que vamos sobrados.