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Respirar un aire más puro ayuda a vivir más y mejor

En los estudios sobre las zonas del mundo con mayor esperanza de vida siempre se destacan elementos como la nutrición, un buen sistema sanitario, la actividad física y una vida social activa.

En la longevidad, como en la felicidad y como en otras muchas cosas, el dinero no siempre es el factor más determinante. Así, por ejemplo, es significativo que Estados Unidos, a pesar de tener rentas per cápita elevadas, aparezca siempre en la zona media del ranking, lejos de las posiciones de cabeza. Las desigualdades en el acceso a la sanidad, y los altos índices de sobrepeso y de delitos violentos, están seguramente en el origen de esos malos resultados.

Un interesante estudio de la Universidad de Chicago aporta un nuevo factor importante a tener en cuenta sobre la esperanza de vida: la polución. Analizando datos de micropartículas en el aire y comparando la esperanza de vida en la población de una región de China más expuesta a polución frente a otra región próxima y con menor contaminación, el estudio alcanza conclusiones demoledoras sobre el efecto de la polución sobre la esperanza de vida.

Así, por ejemplo, la comparación entre zonas del mundo con alta contaminación en el aire y otras zonas de baja contaminación arroja diferencias de hasta seis años de vida con causa únicamente en la polución. O, dicho en otras palabras, el mero hecho de vivir en una zona con mala calidad de aire puede suponer hasta seis años menos de vida para la mayoría de sus habitantes. Los autores destacan que estos datos significan que la polución es un factor más relevante en los índices de mortalidad que elementos tan nocivos como la adicción al tabaco.

La península ibérica obtiene en general buenos resultados en el estudio de la Universidad de Chicago, con apenas unos meses de pérdida de vida derivada de la contaminación. No obstante, como el estudio identifica como principales causantes de estos problemas la combustión derivada del transporte, de las calefacciones, y de las centrales de energía basadas en combustibles fósiles, puede fácilmente intuirse que será en las grandes ciudades y, en especial, en las regiones más industriales, donde se presenten los peores índices de calidad del aire y, consecuentemente, donde más se reduzca la esperanza de vida por la polución.

La buena noticia es que los daños que provoca la polución sobre el organismo no suelen ser irreversibles. De igual forma que está comprobado que los pulmones de un exfumador consiguen al cabo de los años recuperar la mayor parte de su situación previa a la adicción, también el dejar de estar expuesto a la contaminación permite a nuestro organismo ir poco a poco limpiándose y recuperándose.

Praia de Baleal

Y ahí es donde está el mensaje positivo que queríamos compartir hoy. Que todavía estamos a tiempo de mejorar nuestra esperanza de vida. Si somos ciudadanos de la Unión Europea, nos basta con comprar un billete de avión y venirnos a vivir a Portugal, que por las brisas marinas, la baja densidad industrial y de transporte, y el alto porcentaje de energía renovable en la producción eléctrica, se presenta como uno de los mejores lugares del mundo para recuperar nuestros pulmones. En muchos casos podemos incluso beneficiarnos de ventajas fiscales muy interesantes, que también suele ser un factor que a mucha gente le genera bienestar. Y si somos de fuera de la Unión Europea, podemos trasladarnos con el régimen de visado por inversiones, que permite el acceso a la residencia comunitaria con una inversión inmobiliaria de 500.000 o en valores financieros de 1 millón de euros. Puede parecer mucho pero ¿en cuánto valoramos cada año de nuestra vida? ¿y la de nuestros hijos?

Si a eso le sumamos el ritmo de vida más tranquilo, la buena alimentación, las posibilidades para hacer todo tipo de deportes, y la amabilidad de la gente, vemos que la ecuación suma todos los elementos recomendados. Así que quizás deberíamos reformular la pregunta anterior hacia la famosa canción: dime cuándo, cuándo, cuándo.